Un abordaje completo que trabaja cuerpo, mente y vínculos para lograr una recuperación sostenible y duradera.
Cada persona que llega a Cita tiene una historia única. Por eso el primer paso es siempre una evaluación integral que nos permite diseñar un plan de tratamiento adaptado a sus necesidades específicas, su historia y su contexto familiar.
Trabajamos desde un enfoque biopsicosocial: atendemos el cuerpo, la psiquis y el entorno relacional de manera simultánea y coordinada entre los profesionales del equipo.
Cada elemento del tratamiento está diseñado para complementar a los demás y generar un cambio real y sostenido.
Sesiones privadas con psicólogos especializados en adicciones. Espacio de escucha y análisis de los factores que sostienen la conducta adictiva, con desarrollo de estrategias de afrontamiento personalizadas.
Sesiones coordinadas por terapeutas donde los participantes comparten experiencias y se apoyan mutuamente. La identificación con el otro fortalece la motivación y reduce el aislamiento.
Rutinas adaptadas que mejoran el estado físico, regulan el humor, reducen la ansiedad y fortalecen la disciplina y el autocuidado como nuevos hábitos saludables.
Alojamiento en instalaciones seguras y confortables, rodeadas de naturaleza. El ambiente protegido facilita la desintoxicación y la reconexión con uno mismo, lejos de los entornos de riesgo.
La familia es parte fundamental del proceso. Brindamos orientación, información y espacios de reflexión específicos para los familiares, para que puedan acompañar sin habilitar la adicción.
El alta no es el final. Contamos con un programa de seguimiento para consolidar los logros alcanzados, prevenir recaídas y acompañar la reinserción social y laboral.
Sabemos que pedir ayuda es el paso más difícil. Por eso lo hacemos lo más sencillo posible.
Llamada o mensaje por WhatsApp con total confidencialidad. Orientamos a la familia sobre los pasos a seguir.
Un profesional del equipo evalúa la situación para definir el tipo de tratamiento más adecuado.
Diseñamos un programa personalizado con objetivos claros y un equipo asignado.
Ingreso al centro, inicio del tratamiento y contención permanente para la persona y su familia.
La duración varía según cada persona. El mínimo recomendado para un tratamiento residencial es de 3 meses, aunque muchos procesos se extienden entre 6 y 12 meses para consolidar los cambios. La evaluación inicial define el plan más adecuado.
Sí. Atendemos consultas de urgencia las 24 horas por WhatsApp o teléfono. La admisión puede coordinarse de forma inmediata según disponibilidad de plazas.
El tratamiento de adicciones está amparado por la Ley de Salud Mental N° 26.657. Muchas obras sociales y prepagas tienen obligación de cubrirlo. Te asesoramos sobre cómo gestionar la cobertura con tu prestador.
Sí, es parte fundamental del proceso. Ofrecemos orientación, espacios grupales para familiares y herramientas para acompañar sin sostener la conducta adictiva. La familia informada es un factor protector clave.
Las visitas se coordinan con el equipo de acuerdo a la etapa del tratamiento. Generalmente hay un período inicial de adaptación, luego del cual se habilitan visitas programadas y salidas acompañadas.
Consultá ahora con total confidencialidad. Nuestro equipo te orienta sin compromisos.